MI VISIÓN DE LA EDUCACIÓN MUSICAL

El principal objetivo, o el resumen de todos los objetivos de la Educación Musical, bajo mi criterio, es hacer amar la música, y no se ama lo que no se conoce o no se comprende.

La música se puede conocer de distintos niveles o puntos de vistas y se puede disfrutar de ella desde esos mismos puntos de vistas:

 

-          Como oyente.

-          Como conocedor de lo que se oye.

-          Como intérprete.

 

Desde cada uno de estos puntos de vistas, o niveles, la música nos puede proporcionar placer o agrado, pero desde la Educación musical trataremos que nuestros alumnos y alumnas puedan disfrutar o experimentar el placer desde los tres niveles, que analizamos a continuación.

 

-          Como oyente: todas las personas alguna vez hemos disfrutado o experimentado el placer de oír música. La música nos trae recuerdos, nos invita a bailar, nos cambia el estado de ánimo,..etc. Para disfrutar de la música en este nivel no se necesita conocimientos musicales, solo tener experiencias, que se tienen desde el nacimiento. Desde la Educación Musical debemos dar experiencias musicales nuevas a nuestros alumnos y alumnas, pero al mismo tiempo se deben motivar para saber que están escuchando, así pasaremos al segundo nivel.

 

-          Como conocedor de lo que se oye: Después de haber tenido diversas experiencias escuchando, oyendo y “jugando” con la música, nuestros alumnos y alumnas deben tener unos criterios para reconocer la música de calidad y no dejarse llevar por la canción de moda o la música de turno. Estos criterios vendrán dados al tener unos conocimientos básicos de lo que escuchamos, sobre la melodía, el ritmo, el género, la forma,….Realizar pequeños análisis de la obra que escuchamos nos ayudara a comprender mejor la música, y como dije al principio, nadie ama lo que no conoce o no comprende. 

 

-          Como intérprete: Todos lo que tocamos algún instrumento hemos experimentado el placer y “desahogo” que nos da el expresar con nuestros instrumentos las alegrías o las penas de nuestra vida diaria. También como interpretes se experimenta placer al “jugar” con las notas musicales, el fraseo y los adornos; al expresarnos con la música, ya sea compuesta por nosotros mismos o compuesta por otra persona, compenetrándonos con los sentimientos del autor, como decía Leopord Mozart (padre de W. Amadeus Mozart): A vosotros os toca descubrir los sentimientos que el autor ha querido traducir y compenetraos de esos sentimientos.

 

        Desde la Educación Musical debemos animar a nuestros alumnos y alumnas a vivir la música de una manera expresiva, variada y lúdica, ya sea desde cualquier nivel o punto de vista.

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Amador Joaquín Correderas Hidalgo

  Villaverde del Rio (Sevilla)

               España